TY - BOOK AU - Suárez-Hormiga, L. AU - Pérez-Arellano, J.L. AU - Betancort-Plata, C. AU - Carranza-Rodríguez, C. AU - Lavilla-Salgado, C. AU - Jaén-Sánchez, N. TI - Protocolo diagnóstico y terapéutico de las parasitosis con afectación hepática y/o biliar KW - PARASITOSIS HEPÁTICAS KW - COLECISTITIS KW - COLANGITIS N2 - El hígado y las vías biliares, clave en el metabolismo y eliminación de toxinas, pueden ser afectados por diversas parasitosis, generando desde cuadros asintomáticos hasta enfermedades graves. Su rica vascularización favorece la diseminación sistémica de los parásitos y su conexión con el bazo puede provocar esplenomegalia por hipertensión portal (HTP). Las lesiones se clasifican en difusas (como hepatomegalia o citólisis) y focales (abscesos o quistes), causadas por invasión directa, obstrucción, respuesta inmune o depleción celular. Entre las parasitosis difusas sin HTP destacan la malaria y la leishmaniosis visceral, mientras que la esquistosomiasis se asocia típicamente a HTP. Echinococcus granulosus y Entamoeba histolytica producen lesiones hepáticas focales. Varios parásitos pueden afectar el sistema biliar, provocando colangitis o colecistitis. En concreto, algunos trematodos como Fasciola spp., Clonorchis spp. y Opisthorchis spp. pueden dar lugar a una colangitis crónica y evolucionar a cirrosis. El diagnóstico se basa en la detección de huevos en heces, la serología, la reacción en cadena de la polimerasa y los estudios de imagen. El tratamiento incluye antiparasitarios y cirugía o endoscopia ER -