Infecciones en el paciente con trasplante de órgano sólido
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El trasplante de órgano sólido (TOS) consiste en reemplazar un órgano vital irreversiblemente dañado por uno sano. Para prevenir el rechazo se emplean fármacos inmunosupresores, lo que aumenta el riesgo de infecciones habituales y oportunistas. El citomegalovirus es una de las complicaciones más relevantes. Puede reactivarse tras la inmunosupresión o transmitirse del donante. La infección suele aparecer entre el primer y sexto mes postrasplante y se manifiesta como síndrome viral o enfermedad invasiva. La profilaxis en los grupos de mayor riesgo de infección/enfermedad es fundamental. La infección fúngica invasiva es poco frecuente en el TOS, especialmente por Candida sp. y Aspergillus sp., aunque conllevan una elevada mortalidad y riesgo de pérdida del injerto. También destaca la neumonía por Pneumocystis jirovecii, habitualmente prevenible con trimetoprim-sulfametoxazol. La tuberculosis supone un reto diagnóstico y terapéutico, siendo muy relevantes las interacciones y las toxicidades farmacológicas. La prevención, la detección temprana y el tratamiento adecuado de las infecciones son clave para mejorar la supervivencia y preservar el injerto en receptores de TOS.
INMUNOSUPRESIÓN INMUNOLOGÍA DEL TRASPLANTE TRASPLANTE DE ÓRGANOS CITOMEGALOVIRUS INFECCIONES OPORTUNISTAS