González Leal, A.

Protocolo terapéutico de la endocarditis infecciosa - páginas 2341-2346

La endocarditis infecciosa es una enfermedad grave y su tratamiento se basa en un enfoque multidisciplinar que combina terapia antimicrobiana dirigida y, en algunos casos, intervención quirúrgica. El diagnóstico temprano, basado en los criterios de Duke y en estudios como hemocultivos y ecocardiografía, es fundamental para guiar el manejo. La terapia antimicrobiana se elige en función del microorganismo causante, siendo esenciales los antibióticos bactericidas administrados por vía intravenosa durante un período prolongado, generalmente entre 4 y 6 semanas. En casos de infección por Staphylococcus aureus, enterococos o microorganismos resistentes, se utilizan combinaciones específicas de antibióticos. La cirugía cardíaca está indicada en pacientes con insuficiencia cardíaca, infecciones incontroladas o presencia de vegetaciones grandes con riesgo de embolización. Este enfoque integral mejora la supervivencia y reduce complicaciones como la embolia séptica y la disfunción valvular.


ENDOCARDITIS BACTERIANA
ANTIBACTERIANOS

VEGETACIONES TERAPIA ANTIMICROBIANA