La enfermedad venosa crónica (EVC) es una condición que afecta al sistema venoso superficial o profundo y que puede causar una variedad de síntomas y complicaciones. Se define como cualquier anomalía morfológica y/o funcional del sistema venoso que tenga una larga duración y que se manifieste por cualquier signo o síntoma que necesite de estudio o de tratamiento. La EVC se produce por una combinación de factores que pueden llevar a la hipertensión venosa, que es un factor clave en el desarrollo de la EVC. La clasificación CEAP es la más utilizada para describir la EVC y tiene en cuenta la clínica, la etiología, la anatomía y la patofisiología de cada caso. Los síntomas de la EVC son muy variables e incluyen pesadez o cansancio de las piernas, sensación de hinchazón o picor de la piel, calambres o dolores nocturnos. El diagnóstico de la EVC se basa en la anamnesis, la exploración física y la eco-Doppler. El tratamiento de la EVC incluye medidas generales como el ejercicio físico y la elevación de las extremidades, así como tratamientos específicos como la terapia compresiva, los fármacos venoactivos y la cirugía. El enfoque multidisciplinario y una atención integral son indispensables para abordar esta condición compleja y prevalente.
INSUFICIENCIA VENOSA TROMBOSIS DE LA VENA VASOS SANGUÍNEOS