Freijido Álvarez, P.

Trombosis en el paciente con cáncer - páginas 1562-1565

Las enfermedades oncológicas incrementan de forma importante el riesgo de trombosis, siendo este especialmente alto en ciertos tipos de cáncer (pancreático, gástrico, cerebral) y terapias (cisplatino, tamoxifeno, antiangiogénicos). La profilaxis antitrombótica en pacientes oncológicos depende del riesgo individual, y puede incluir tanto heparinas de bajo peso molecular como anticoagulantes orales (individualizando en función de las características del paciente). Los pacientes hospitalizados con inmovilización deben recibir profilaxis si no hay alto riesgo de hemorragia. Para las cirugías mayores, la profilaxis se inicia 12 horas después y puede extenderse hasta cuatro semanas. En pacientes ambulatorios, se usa el score de Khorana para evaluar el riesgo. La duración del tratamiento varía (en general se mantiene al menos durante 6 meses) y en casos de recurrencia se ajusta la dosificación o se cambia el tipo de anticoagulante. La trombosis asociada a catéteres requiere anticoagulación, evitando la retirada del catéter si este funciona y no está infectado.


TROMBOSIS
NEOPLASIAS
ANTICOAGULANTES

PROFILAXIS ANTITROMBÓTICA