Manejo del deterioro funcional tras traumatismos menores en el anciano

Por: Castro Barrio, Manuel [autor]Colaborador(es): Romero-Barzola, M. Yamina [autor] | Sierra Santos, Lucía [autor] | Castro Martínez, Helena [autor]Tipo de material: TextoTextoIdioma: Español Descripción: páginas 12-26Tema(s): HERIDAS Y TRAUMATISMOS | ACCIDENTES POR CAÍDAS | RENDIMIENTO FÍSICO FUNCIONAL | ANCIANO FRÁGIL | SALUD DEL ANCIANO En: Elsevier España. Programa de Actualización en Medicina de Familia y Comunitaria FMC : Formación Médica Continuada en Atención PrimariaResumen: El deterioro funcional del anciano está vinculado a cambios asociados al envejecimiento, la deprivación sensorial, las alteraciones en la marcha y sucesos críticos como la hospitalización. Un traumatismo menor es un episodio de lesiones que no precisan ingreso hospitalario o con una estancia hospitalaria de menos de cuarenta y ocho horas y que no requiere cirugía. El traumatismo menor en el anciano es considerado un proceso trivial tanto por los profesionales sanitarios como por la propia familia, a pesar de que en uno de cada seis ancianos que sufren un traumatismo menor persiste el deterioro funcional a los seis meses. Los ancianos atendidos en un servicio de urgencias por un traumatismo menor constituyen un subgrupo de población con una alta probabilidad de fragilidad. El manejo del dolor es importante para mejorar la calidad de vida del paciente y facilitar la movilización precoz y el retorno a la situación basal previa tras el traumatismo. Hay que tener en cuenta que los traumatismos de miembros inferiores asociados a fractura requieren generalmente un periodo de reposo previo. Las estrategias de recuperación funcional deben incluir además el seguimiento domiciliario, ejercicios de fortalecimiento de miembros inferiores y el soporte sociofamiliar. La mayoría de los traumatismos menores son secundarios a caídas y el ejercicio físico multicomponente es la medida más importante en la prevención secundaria de caídas. La valoración geriátrica integral debe incluir aspectos como la seguridad en el domicilio, valoración nutricional, visual, medicación y soporte sociofamiliares, así como la valoración de patologías médicas que contribuyen al deterioro funcional.
Etiquetas de esta biblioteca: No hay etiquetas de esta biblioteca para este título. Ingresar para agregar etiquetas.
    Valoración media: 0.0 (0 votos)
Tipo de ítem Ubicación actual Colección Signatura Info Vol Estado Fecha de vencimiento Código de barras
Títulos de Revistas Títulos de Revistas Biblioteca Central ESSALUD
Colección General FMC (Navegar estantería) v.33 N°1(2026) Disponible FMC01

El deterioro funcional del anciano está vinculado a cambios asociados al envejecimiento, la deprivación sensorial, las alteraciones en la marcha y sucesos críticos como la hospitalización. Un traumatismo menor es un episodio de lesiones que no precisan ingreso hospitalario o con una estancia hospitalaria de menos de cuarenta y ocho horas y que no requiere cirugía. El traumatismo menor en el anciano es considerado un proceso trivial tanto por los profesionales sanitarios como por la propia familia, a pesar de que en uno de cada seis ancianos que sufren un traumatismo menor persiste el deterioro funcional a los seis meses. Los ancianos atendidos en un servicio de urgencias por un traumatismo menor constituyen un subgrupo de población con una alta probabilidad de fragilidad. El manejo del dolor es importante para mejorar la calidad de vida del paciente y facilitar la movilización precoz y el retorno a la situación basal previa tras el traumatismo. Hay que tener en cuenta que los traumatismos de miembros inferiores asociados a fractura requieren generalmente un periodo de reposo previo. Las estrategias de recuperación funcional deben incluir además el seguimiento domiciliario, ejercicios de fortalecimiento de miembros inferiores y el soporte sociofamiliar. La mayoría de los traumatismos menores son secundarios a caídas y el ejercicio físico multicomponente es la medida más importante en la prevención secundaria de caídas. La valoración geriátrica integral debe incluir aspectos como la seguridad en el domicilio, valoración nutricional, visual, medicación y soporte sociofamiliares, así como la valoración de patologías médicas que contribuyen al deterioro funcional.