Jaén-Sánchez, N.

Protocolo diagnóstico y terapéutico de las parasitosis y afectación genitourinaria - páginas 3683-3687

A diferencia de otros sistemas orgánicos, el aparato genitourinario se ve afectado por un número limitado de parasitosis. Las principales incluyen protozoosis como malaria, leishmaniosis visceral (kala-azar), enfermedad de Chagas y tricomonosis; y helmintosis como esquistosomosis y filariosis, además de casos aislados de otras entidades. Predominan las lesiones difusas, aunque se han descrito formas focales, como en la hidatidosis o la infección por Dioctophyma renale. Exceptuando casos como la esquistosomosis urinaria o la tricomonosis, las alteraciones suelen ser inespecíficas y no forman parte del cuadro clínico típico. Una misma parasitosis puede generar daño genitourinario por diversos mecanismos patogénicos. Las manifestaciones clínicas y biológicas son muy variables, pudiendo coexistir o sucederse en el tiempo. Estas incluyen desde formas asintomáticas con alteraciones urinarias aisladas, hasta otras complejas como síndrome nefrótico y nefrítico, hematuria macroscópica, quiluria, síndrome miccional y las dos formas de insuficiencia renal: lesión renal aguda y enfermedad renal crónica.


ENFERMEDADES PARASITARIAS
ENFERMEDADES UROGENITALES FEMENINAS
ENFERMEDADES UROGENITALES MASCULINAS
TRICHOMONAS VAGINALIS