García-Ruiz de Morales, A.G.
Protocolo de profilaxis preexposición y posexposición en la infección por el VIH - páginas 3518-3522
La profilaxis preexposición (PrEP) y la profilaxis postexposición (PEP) constituyen intervenciones eficaces de prevención frente al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), integradas en la estrategia de prevención combinada, junto con el uso del preservativo, el cribado de infecciones de transmisión sexual (ITS) y la vacunación. La PrEP con tenofovir/emtricitabina ha demostrado en múltiples ensayos clínicos y estudios en la vida real una eficacia superior al 90% en la reducción del riesgo de adquisición del VIH en personas con conductas de alto riesgo, con un perfil de seguridad favorable. La PEP, indicada en exposiciones ocupacionales y no ocupacionales de riesgo, debe iniciarse lo antes posible y siempre en las primeras 72 horas, empleando un esquema basado en tenofovir/emtricitabina asociado a un inhibidor de la integrasa durante 28 días. Ambas estrategias, cuando se aplican de forma adecuada y con una monitorización clínica periódica, contribuyen significativamente al control de la epidemia y al cumplimiento de los objetivos 95-95-95 de ONUSIDA para 2030.
INFECCIONES POR VIH
PROFILAXIS PRE-EXPOSICIÓN
PROFILAXIS POSEXPOSICIÓN
Protocolo de profilaxis preexposición y posexposición en la infección por el VIH - páginas 3518-3522
La profilaxis preexposición (PrEP) y la profilaxis postexposición (PEP) constituyen intervenciones eficaces de prevención frente al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), integradas en la estrategia de prevención combinada, junto con el uso del preservativo, el cribado de infecciones de transmisión sexual (ITS) y la vacunación. La PrEP con tenofovir/emtricitabina ha demostrado en múltiples ensayos clínicos y estudios en la vida real una eficacia superior al 90% en la reducción del riesgo de adquisición del VIH en personas con conductas de alto riesgo, con un perfil de seguridad favorable. La PEP, indicada en exposiciones ocupacionales y no ocupacionales de riesgo, debe iniciarse lo antes posible y siempre en las primeras 72 horas, empleando un esquema basado en tenofovir/emtricitabina asociado a un inhibidor de la integrasa durante 28 días. Ambas estrategias, cuando se aplican de forma adecuada y con una monitorización clínica periódica, contribuyen significativamente al control de la epidemia y al cumplimiento de los objetivos 95-95-95 de ONUSIDA para 2030.
INFECCIONES POR VIH
PROFILAXIS PRE-EXPOSICIÓN
PROFILAXIS POSEXPOSICIÓN