Díaz-Álvarez, J.
Infección en el paciente con trasplante de progenitores hematopoyéticos - páginas 3303-3318
El trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH) es un procedimiento fundamental en el tratamiento de múltiples enfermedades hematológicas malignas y no malignas. La inmunosupresión profunda condiciona un riesgo elevado de infecciones oportunistas que constituyen una de las principales causas de morbimortalidad postrasplante. El abordaje diagnóstico debe ser precoz y los biomarcadores séricos, la PCR y las pruebas moleculares para hongos y bacterias emergentes ayudan en la detección anticipada para iniciar un tratamiento preventivo lo antes posible. La profilaxis antimicrobiana constituye el pilar esencial para el manejo de estas infecciones. El CMV sigue siendo uno de los patógenos virales más relevantes; su manejo combina monitorización periódica con PCR, terapia preventiva con ganciclovir o valganciclovir y profilaxis con letermovir en receptores seropositivos. Las infecciones fúngicas invasoras continúan siendo una complicación crítica. La mucormicosis requiere anfotericina B liposomal y cirugía precoz y otras infecciones relevantes como VEB-PTLD, cistitis hemorrágica por virus BK, encefalitis por HHV-6, COVID-19 y micobacterias no tuberculosas precisan estrategias individualizadas basadas en una monitorización estrecha y terapias dirigidas. El manejo de la infección en el paciente con TPH exige un enfoque multidisciplinar que incluya prevención, diagnóstico precoz y tratamientos personalizados.
INMUNOSUPRESIÓN
INMUNOLOGÍA DEL TRASPLANTE
TRASPLANTE DE MÉDULA ÓSEA
INFECCIONES OPORTUNISTAS
Infección en el paciente con trasplante de progenitores hematopoyéticos - páginas 3303-3318
El trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH) es un procedimiento fundamental en el tratamiento de múltiples enfermedades hematológicas malignas y no malignas. La inmunosupresión profunda condiciona un riesgo elevado de infecciones oportunistas que constituyen una de las principales causas de morbimortalidad postrasplante. El abordaje diagnóstico debe ser precoz y los biomarcadores séricos, la PCR y las pruebas moleculares para hongos y bacterias emergentes ayudan en la detección anticipada para iniciar un tratamiento preventivo lo antes posible. La profilaxis antimicrobiana constituye el pilar esencial para el manejo de estas infecciones. El CMV sigue siendo uno de los patógenos virales más relevantes; su manejo combina monitorización periódica con PCR, terapia preventiva con ganciclovir o valganciclovir y profilaxis con letermovir en receptores seropositivos. Las infecciones fúngicas invasoras continúan siendo una complicación crítica. La mucormicosis requiere anfotericina B liposomal y cirugía precoz y otras infecciones relevantes como VEB-PTLD, cistitis hemorrágica por virus BK, encefalitis por HHV-6, COVID-19 y micobacterias no tuberculosas precisan estrategias individualizadas basadas en una monitorización estrecha y terapias dirigidas. El manejo de la infección en el paciente con TPH exige un enfoque multidisciplinar que incluya prevención, diagnóstico precoz y tratamientos personalizados.
INMUNOSUPRESIÓN
INMUNOLOGÍA DEL TRASPLANTE
TRASPLANTE DE MÉDULA ÓSEA
INFECCIONES OPORTUNISTAS