Sanz Moreno, J.
Infecciones por micobacterias no tuberculosas - páginas 3216-3227
Las micobacterias no tuberculosas (MNT) son muy numerosas, generalmente su nicho natural es ambiental, y su capacidad patógena es variable entre las diferentes especies, pero generalmente inferior a la de M. tuberculosis. Las infecciones más frecuentes son las respiratorias, a menudo favorecidas por la existencia de una patología pulmonar subyacente, las infecciones de piel y tejidos blandos, que se relacionan con una exposición ambiental o inoculación accidental, o las infecciones sistémicas, propiciadas por estados de inmunodepresión. Ante la documentación de estas micobacterias en los cultivos microbiológicos, es esencial distinguir los casos de contaminación y colonización de los casos de auténtica infección, para lo cual se establecen criterios diagnósticos estrictos que exigen la exclusión de otros diagnósticos alternativos y requieren la combinación simultánea de criterios clínicos, radiológicos (en las infecciones respiratorias) y microbiológicos. En el tratamiento se recomiendan regímenes prolongados, combinando generalmente al menos tres fármacos tomados del arsenal de los fármacos antituberculosos y ciertos antibióticos antibacterianos. En la elección de la pauta es recomendable contar con el asesoramiento de expertos, ya que las pruebas de sensibilidad obtenidas del laboratorio de microbiología a menudo guardan escaso paralelismo con la respuesta clínica que no siempre es óptima y se sigue de frecuentes recidivas.
MICOBACTERIAS NO TUBERCULOSAS
Infecciones por micobacterias no tuberculosas - páginas 3216-3227
Las micobacterias no tuberculosas (MNT) son muy numerosas, generalmente su nicho natural es ambiental, y su capacidad patógena es variable entre las diferentes especies, pero generalmente inferior a la de M. tuberculosis. Las infecciones más frecuentes son las respiratorias, a menudo favorecidas por la existencia de una patología pulmonar subyacente, las infecciones de piel y tejidos blandos, que se relacionan con una exposición ambiental o inoculación accidental, o las infecciones sistémicas, propiciadas por estados de inmunodepresión. Ante la documentación de estas micobacterias en los cultivos microbiológicos, es esencial distinguir los casos de contaminación y colonización de los casos de auténtica infección, para lo cual se establecen criterios diagnósticos estrictos que exigen la exclusión de otros diagnósticos alternativos y requieren la combinación simultánea de criterios clínicos, radiológicos (en las infecciones respiratorias) y microbiológicos. En el tratamiento se recomiendan regímenes prolongados, combinando generalmente al menos tres fármacos tomados del arsenal de los fármacos antituberculosos y ciertos antibióticos antibacterianos. En la elección de la pauta es recomendable contar con el asesoramiento de expertos, ya que las pruebas de sensibilidad obtenidas del laboratorio de microbiología a menudo guardan escaso paralelismo con la respuesta clínica que no siempre es óptima y se sigue de frecuentes recidivas.
MICOBACTERIAS NO TUBERCULOSAS