Moral Escudero, E.
Protocolo diagnóstico y tratamiento de las infecciones necrosantes de piel y partes blandas: fascitis necrotizante y mionecrosis - páginas 3104-3108
Las infecciones necrosantes de partes blandas (NSTI) son emergencias médicas por su rápida progresión, destrucción tisular y elevada mortalidad. Su incidencia global oscila entre 0,86-19/100000 personas/año, influida por factores geográficos y factores de riesgo de la población, siendo la diabetes mellitus uno de los fundamentales. Las formas principales incluyen fascitis necrosante y mionecrosis, esta última con una mortalidad de hasta el 70% en contextos clostridiales. El diagnóstico precoz es crítico pero complejo, pues las manifestaciones iniciales pueden simular celulitis o abscesos. Las pruebas de imagen (TC o RM) y escalas como LRINEC o SIARI apoyan la sospecha, pero la confirmación definitiva es intraoperatoria. El tratamiento requiere cirugía urgente con desbridamiento amplio y reexploraciones seriadas. La antibioticoterapia empírica debe ser de amplio espectro, ajustada tras obtener los resultados microbiológicos y valorando la localización y los factores de riesgo, así como las resistencias en el ámbito de aparición. Las terapias adyuvantes que incluyen inmunoglobulina intravenosa en caso de shock tóxico, pero sobre todo el soporte intensivo multidisciplinar, son muy importantes y pueden marcar el pronóstico, que dependerá también de la precocidad en la intervención quirúrgica, siendo clave la experiencia del equipo tratante.
FASCITIS NECROTIZANTE
GANGRENA GASEOSA
INFECCIONES DE LOS TEJIDOS BLANDOS
ANTIBACTERIANOS
TÉCNICAS Y PROCEDIMIENTOS DIAGNÓSTICOS
Protocolo diagnóstico y tratamiento de las infecciones necrosantes de piel y partes blandas: fascitis necrotizante y mionecrosis - páginas 3104-3108
Las infecciones necrosantes de partes blandas (NSTI) son emergencias médicas por su rápida progresión, destrucción tisular y elevada mortalidad. Su incidencia global oscila entre 0,86-19/100000 personas/año, influida por factores geográficos y factores de riesgo de la población, siendo la diabetes mellitus uno de los fundamentales. Las formas principales incluyen fascitis necrosante y mionecrosis, esta última con una mortalidad de hasta el 70% en contextos clostridiales. El diagnóstico precoz es crítico pero complejo, pues las manifestaciones iniciales pueden simular celulitis o abscesos. Las pruebas de imagen (TC o RM) y escalas como LRINEC o SIARI apoyan la sospecha, pero la confirmación definitiva es intraoperatoria. El tratamiento requiere cirugía urgente con desbridamiento amplio y reexploraciones seriadas. La antibioticoterapia empírica debe ser de amplio espectro, ajustada tras obtener los resultados microbiológicos y valorando la localización y los factores de riesgo, así como las resistencias en el ámbito de aparición. Las terapias adyuvantes que incluyen inmunoglobulina intravenosa en caso de shock tóxico, pero sobre todo el soporte intensivo multidisciplinar, son muy importantes y pueden marcar el pronóstico, que dependerá también de la precocidad en la intervención quirúrgica, siendo clave la experiencia del equipo tratante.
FASCITIS NECROTIZANTE
GANGRENA GASEOSA
INFECCIONES DE LOS TEJIDOS BLANDOS
ANTIBACTERIANOS
TÉCNICAS Y PROCEDIMIENTOS DIAGNÓSTICOS