Cova-Martín, R.

Enfermedades del folículo pilosebáceo: alopecias e hirsutismo - páginas 2845-2857

Los trastornos del folículo piloso representan un motivo frecuente de consulta dermatológica, con un impacto significativo en la calidad de vida de quienes los padecen. Entre ellos, las alopecias y el hirsutismo constituyen entidades clínicas relevantes que comparten mecanismos hormonales, inmunológicos y genéticos complejos. Desde el punto de vista morfológico, las alopecias se clasifican en cicatriciales, en las que se produce una destrucción irreversible del folículo, y no cicatriciales, en las que se conserva la arquitectura del anejo. La identificación precoz del tipo de alopecia mediante el examen clínico y tricoscópico permite una orientación diagnóstica precisa, evitando retrasos terapéuticos. Por otro lado, el hirsutismo se define como el crecimiento excesivo de vello terminal en áreas dependientes del andrógeno en mujeres, y se relaciona principalmente con hiperandrogenismo, hipersensibilidad periférica o alteraciones locales de la unidad pilosebácea. Las causas más frecuentes incluyen el síndrome de ovario poliquístico, la hiperplasia suprarrenal congénita y el hirsutismo idiopático. El diagnóstico clínico, junto con una anamnesis y evaluación hormonal dirigida, permite establecer una etiología y guiar un tratamiento eficaz.


ALOPECIA
HIRSUTISMO
HIPERANDROGENISMO
ALOPECIA AREATA
TÉCNICAS Y PROCEDIMIENTOS DIAGNÓSTICOS

ALOPECIA CICATRICIAL TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO