Domínguez Rodríguez, F.

Miocarditis y miocardiopatía inflamatoria - páginas 2645-2657

La miocarditis es una entidad heterogénea definida por la inflamación del miocardio, cuya etiología incluye causas infecciosas, inmunomediadas, tóxicas y genéticas. La presentación clínica puede variar según los casos, y el abordaje diagnóstico recomendado parte de una sospecha clínica apoyada por ECG, ecocardiografía y biomarcadores de daño miocárdico (como troponinas), seguido de resonancia magnética cardíaca (RMC) según los criterios de Lake Louise actualizados. La biopsia endomiocárdica (BEM) es esencial cuando se sospecha una etiología tratable (sarcoidosis, miocarditis eosinofílica, células gigantes o inmunoterapia). También se contempla el uso de tomografía por emisión de positrones (PET) con fluorodesoxiglucosa-18 (FDG-18) en casos no concluyentes por CRM o BEM. Se puede valorar el estudio genético en pacientes con antecedentes familiares, recurrencias o disfunción ventricular persistente con realce tardío en la CRM. El tratamiento se estratifica según la gravedad: formas no complicadas pueden manejarse con observación y analgesia, mientras que las complicadas requieren ingreso, soporte hemodinámico y tratamiento específico según el tipo de miocarditis. Se revisan terapias inmunosupresoras para entidades como: miocarditis eosinofílica, sarcoidosis o células gigantes o asociada a inhibidores de puntos de control inmunitario. Para casos con disfunción ventricular, se recomienda seguir las guías de insuficiencia cardíaca y, en algunos casos, valorar el implante de desfibrilador automático implantable (DAI).


MIOCARDITIS
CARDIOMIOPATÍAS
IMAGEN POR RESONANCIA MAGNÉTICA
TÉCNICAS DE DIAGNÓSTICO CARDIOVASCULAR

BIOPSIA ENDOMIOCÁRDICA TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO