Munares Tipiani, J.
Protocolo de manejo de las taquicardias de QRS estrecho - páginas 2509-2511
Las taquicardias de QRS estrecho son arritmias supraventriculares comunes caracterizadas por una frecuencia cardíaca elevada y complejos QRS menores de 120ms. Suelen deberse a mecanismos de reentrada, como la taquicardia por reentrada nodal (TRN) o mediada por una vía accesoria (TRVA), y afectan más a mujeres y jóvenes sin cardiopatía estructural. El manejo inicial debe ser sistemático, distinguiendo si el ritmo es regular, si hay ondas P visibles y la respuesta a maniobras vagales o adenosina. En pacientes estables, el tratamiento comienza con maniobras vagales, como la maniobra de Valsalva modificada, con una eficacia del 40%-43%. Si estas fallan, se administra adenosina por vía intravenosa rápida, con una eficacia del 90%-95%. Si la adenosina está contraindicada, pueden emplearse calcioantagonistas no dihidropiridínicos o bloqueadores beta, siempre considerando las comorbilidades del paciente. El objetivo es interrumpir el circuito de reentrada o reducir la conducción por el nodo AV. Un enfoque protocolizado, adaptado a la estabilidad hemodinámica y características del paciente, permite resolver eficazmente estos episodios sin necesidad de intervenciones invasivas.
TAQUICARDIA SUPRAVENTRICULAR
ARRITMIAS CARDÍACAS
PROTOCOLOS CLÍNICOS
TÉCNICAS DE DIAGNÓSTICO CARDIOVASCULAR
TAQUICARDIAS DE QRS ESTRECHO
Protocolo de manejo de las taquicardias de QRS estrecho - páginas 2509-2511
Las taquicardias de QRS estrecho son arritmias supraventriculares comunes caracterizadas por una frecuencia cardíaca elevada y complejos QRS menores de 120ms. Suelen deberse a mecanismos de reentrada, como la taquicardia por reentrada nodal (TRN) o mediada por una vía accesoria (TRVA), y afectan más a mujeres y jóvenes sin cardiopatía estructural. El manejo inicial debe ser sistemático, distinguiendo si el ritmo es regular, si hay ondas P visibles y la respuesta a maniobras vagales o adenosina. En pacientes estables, el tratamiento comienza con maniobras vagales, como la maniobra de Valsalva modificada, con una eficacia del 40%-43%. Si estas fallan, se administra adenosina por vía intravenosa rápida, con una eficacia del 90%-95%. Si la adenosina está contraindicada, pueden emplearse calcioantagonistas no dihidropiridínicos o bloqueadores beta, siempre considerando las comorbilidades del paciente. El objetivo es interrumpir el circuito de reentrada o reducir la conducción por el nodo AV. Un enfoque protocolizado, adaptado a la estabilidad hemodinámica y características del paciente, permite resolver eficazmente estos episodios sin necesidad de intervenciones invasivas.
TAQUICARDIA SUPRAVENTRICULAR
ARRITMIAS CARDÍACAS
PROTOCOLOS CLÍNICOS
TÉCNICAS DE DIAGNÓSTICO CARDIOVASCULAR
TAQUICARDIAS DE QRS ESTRECHO