García-Bello, E.
Muerte súbita cardíaca: etiopatogenia, estratificación de riesgo, prevención y tratamientos coadyuvantes - páginas 2442-2452
La muerte súbita cardíaca (MSC) es un evento cardiovascular crítico y multifactorial, con un impacto importante en la salud pública. Se define como un fallecimiento inesperado de origen cardíaco que ocurre en la primera hora del inicio de los síntomas o de forma no presenciada en personas previamente estables. Representa entre el 10%-15% de todas las muertes no violentas y cerca del 50% de la mortalidad cardiovascular global. Etiológicamente, en menores de 35 años predomina el origen genético (canalopatías y miocardiopatías), mientras que en adultos mayores la causa más frecuente es la cardiopatía isquémica. La estratificación del riesgo debe ser integral y personalizada, utilizando herramientas clínicas, imagenológicas, electrocardiográficas y genéticas. Esto permite aplicar estrategias de prevención primaria, especialmente con desfibriladores automáticos implantables (DAI), y secundaria, en sobrevivientes de MSC. El tratamiento farmacológico y se cumple un papel coadyuvante, mientras que la ablación con catéter se consolida en la prevención secundaria. Las estrategias conductuales también son clave. Se presta especial atención al deporte en personas con cardiopatías hereditarias y se enfatiza la capacitación comunitaria en reanimación cardiopulmonar (RCP) y la disponibilidad de desfibriladores externos automáticos (DEA). Por último, se promueve la autopsia molecular y el consejo genético para proteger a familiares. El paradigma actual exige una atención anticipatoria, personalizada y multidisciplinaria para reducir la incidencia y el impacto de la MSC.
MUERTE SÚBITA CARDÍACA
PREVENCIÓN PRIMARIA
PREVENCIÓN SECUNDARIA
ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
ESTRATIFICACIÓN DEL RIESGO
Muerte súbita cardíaca: etiopatogenia, estratificación de riesgo, prevención y tratamientos coadyuvantes - páginas 2442-2452
La muerte súbita cardíaca (MSC) es un evento cardiovascular crítico y multifactorial, con un impacto importante en la salud pública. Se define como un fallecimiento inesperado de origen cardíaco que ocurre en la primera hora del inicio de los síntomas o de forma no presenciada en personas previamente estables. Representa entre el 10%-15% de todas las muertes no violentas y cerca del 50% de la mortalidad cardiovascular global. Etiológicamente, en menores de 35 años predomina el origen genético (canalopatías y miocardiopatías), mientras que en adultos mayores la causa más frecuente es la cardiopatía isquémica. La estratificación del riesgo debe ser integral y personalizada, utilizando herramientas clínicas, imagenológicas, electrocardiográficas y genéticas. Esto permite aplicar estrategias de prevención primaria, especialmente con desfibriladores automáticos implantables (DAI), y secundaria, en sobrevivientes de MSC. El tratamiento farmacológico y se cumple un papel coadyuvante, mientras que la ablación con catéter se consolida en la prevención secundaria. Las estrategias conductuales también son clave. Se presta especial atención al deporte en personas con cardiopatías hereditarias y se enfatiza la capacitación comunitaria en reanimación cardiopulmonar (RCP) y la disponibilidad de desfibriladores externos automáticos (DEA). Por último, se promueve la autopsia molecular y el consejo genético para proteger a familiares. El paradigma actual exige una atención anticipatoria, personalizada y multidisciplinaria para reducir la incidencia y el impacto de la MSC.
MUERTE SÚBITA CARDÍACA
PREVENCIÓN PRIMARIA
PREVENCIÓN SECUNDARIA
ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
ESTRATIFICACIÓN DEL RIESGO