Tejada González, C.

Ateroesclerosis: etiopatogenia, placa estable y placa vulnerable, rotura de placa, resumen de las manifestaciones clínicas a nivel sistémico - páginas 2349-2356

La ateroesclerosis es una enfermedad crónica caracterizada por el depósito de lípidos en la capa íntima de las arterias de mediano y gran calibre que provoca la formación de placas de ateroma, constituyendo a nivel global una de las principales causas de morbimortalidad. Los factores de riesgo incluyen hipercolesterolemia, diabetes, hipertensión y hábitos poco saludables. El desarrollo de las placas se inicia con la disfunción endotelial, estrechamente ligada a los factores de riesgo, y la acumulación de colesterol LDL oxidado, seguido de inflamación y migración celular. Se genera con ello un círculo vicioso que incrementa el riesgo de eventos cardiovasculares como infartos y accidentes cerebrovasculares. Es un fenómeno de infiltración lipídica, inflamación y reparación, de cuyo equilibrio depende la estabilidad de las placas que pueden ser estables o vulnerables. La inflamación desempeña un papel central en la progresión de la enfermedad, mediada por macrófagos y células espumosas que secretan citocinas proinflamatorias. Otros mecanismos como la hipoxia y el transporte inverso de colesterol influyen en la estabilidad de las placas. Las manifestaciones clínicas incluyen la cardiopatía isquémica, la enfermedad cerebrovascular, la enfermedad arterial periférica y las complicaciones renales y oncológicas. El abordaje incluye la prevención primaria y secundaria mediante el control de factores de riesgo y terapias específicas para estabilizar las placas y reducir eventos agudos.


ATEROSCLEROSIS