Hernández Sánchez, E.
Protocolo diagnóstico de la cardiopatía en el paciente oncológico - páginas 2281-2285
En los pacientes con cáncer que van a someterse a un tratamiento oncológico, antes de comenzar terapias asociadas a una potencial toxicidad cardiovascular, se deben identificar y tener en cuenta los factores de riesgo cardiovascular y la enfermedad cardiovascular preexistentes. En base a ello, ha de definirse un plan de prevención y seguimiento para el diagnóstico precoz y el manejo de complicaciones cardiovasculares. Por medio de equipos multidisciplinares se abordará la relación riesgo/beneficio de ciertos tratamientos oncológicos y su continuación o interrupción ante eventos adversos. En pacientes con tratamientos prolongados de alto riesgo cardiovascular, este seguimiento se debe realizar hasta el final del tratamiento. Una vez finalizada la terapia oncológica, se recomienda hacer una nueva evaluación del riesgo y dirigir el foco a coordinar el seguimiento a largo plazo, detectando posibles complicaciones tardías. En el caso de neoplasias secundarias, siempre deberemos reestratificar el riesgo cardiovascular del paciente antes de iniciar cualquier tratamiento.
CARDIOPATÍAS
CARDIOTOXICIDAD
PREVENCIÓN SECUNDARIA
RIESGO CARDIOVASCULAR
Protocolo diagnóstico de la cardiopatía en el paciente oncológico - páginas 2281-2285
En los pacientes con cáncer que van a someterse a un tratamiento oncológico, antes de comenzar terapias asociadas a una potencial toxicidad cardiovascular, se deben identificar y tener en cuenta los factores de riesgo cardiovascular y la enfermedad cardiovascular preexistentes. En base a ello, ha de definirse un plan de prevención y seguimiento para el diagnóstico precoz y el manejo de complicaciones cardiovasculares. Por medio de equipos multidisciplinares se abordará la relación riesgo/beneficio de ciertos tratamientos oncológicos y su continuación o interrupción ante eventos adversos. En pacientes con tratamientos prolongados de alto riesgo cardiovascular, este seguimiento se debe realizar hasta el final del tratamiento. Una vez finalizada la terapia oncológica, se recomienda hacer una nueva evaluación del riesgo y dirigir el foco a coordinar el seguimiento a largo plazo, detectando posibles complicaciones tardías. En el caso de neoplasias secundarias, siempre deberemos reestratificar el riesgo cardiovascular del paciente antes de iniciar cualquier tratamiento.
CARDIOPATÍAS
CARDIOTOXICIDAD
PREVENCIÓN SECUNDARIA
RIESGO CARDIOVASCULAR